- La justicia que necesitas, la dedicación que mereces
Un concesionario vendió un Nissan Juke a un cliente. Doce años de antigüedad y casi 200.000 kilómetros recorridos por un precio de 8.500 euros. El tipo de coche que se vende cualquier semana en cualquier concesionario de ocasión.
Al mes, el comprador tuvo una avería. No llamó al concesionario. No pidió permiso. Fue a su taller de confianza, pagó la reparación y guardó la factura.
Meses después, otra avería. Misma historia: reparó por su cuenta y sin avisar.
Al final, tras más de un año, presentó una demanda ante los Tribunales. Quería que le devolvieran todo el dinero del coche, más una indemnización por diversos daños y perjuicios. Once mil euros en total. Por un coche de 8.500 €.
Ahí nos encargamos de la defensa.
Tras un juicio complejo y con la intervención de hasta tres peritos, demostramos que la avería no existía cuando se vendió el coche. Demostramos que el comprador había reparado sin dar oportunidad al concesionario de intervenir o peritar la avería, saltándose el procedimiento que marca la propia ley. Y demostramos que las reclamaciones no tenían fundamento. Ganamos.
El concesionario no pagó ni un euro de los 11.000 reclamados
El juez desestimó la demanda y el comprador fue condenado a pagar las costas del juicio.
Puedes consultar la resolución judicial anonimizada haciendo clic aquí.
No al comprador. Al concesionario.
Más de 300 procesos judiciales y la gestión de más de 2.000 reclamaciones extrajudiciales en defensa de concesionarios de vehículos de ocasión.
Y esto importa más de lo que parece. Ahora te explico por qué.
¿Tienes una reclamación encima de la mesa?
Cuando vendes un vehículo a un particular, la ley le da a ese comprador un año de garantía como mínimo. Un año entero. Es lo que llamamos la garantía legal de conformidad.
Y lo que es más importante: durante esos doce meses, si aparece cualquier defecto o avería, la ley presume que ese defecto ya existía cuando le vendiste el vehículo. El comprador no tiene que demostrar que la avería es preexistente. Tienes que demostrar tú que la avería es posterior a la venta.
Esto significa que cualquier incidencia, por pequeña que sea, puede convertirse en una reclamación con argumento legal detrás.
Llamadas y mensajes
El comprador dice que el coche falla y quiere que lo arregles o que le devuelvas el dinero.
Reclamación extrajudicial
El comprador te reclama formalmente ante Consumo o mediante burofax firmado por un abogado.
Demanda judicial
Si nada funciona, el comprador presenta demanda ante los Tribunales de Justicia.
El problema no es que te reclamen. El problema es lo que haces cuando te reclaman.
El comprador llama enfadado mientras tú estás en mitad de una venta, o cerrando una compra, o haciendo tres cosas a la vez. Coges el teléfono, escuchas lo que te dice e intentas gestionarlo como puedes. Y, entonces, tomas una de estas dos decisiones:
Opción A
Le ofreces pagar la reparación, o parte de ella, aunque no tengas claro si te corresponde. Solo quieres cerrar el tema rápido y sin problemas. Pagas. No porque tengas razón o no la tengas, sino porque no sabes si la tienes.
Opción B
Le dices que el coche estaba bien cuando se vendió. Probablemente tienes razón. Pero sin un contrato con cláusulas que te respalden y sin alguien que sepa contestar ese burofax, esa negativa te puede salir mucho más cara.
El tiempo que pierdes gestionando reclamaciones, llamada a llamada, mensaje a mensaje, es tiempo que no estás dedicando a lo único que hace crecer tu negocio: vender vehículos.
Reviso y redacto tus contratos de compraventa. No los genéricos que circulan por internet. Los tuyos, con las cláusulas que dejan claro qué se vende, en qué estado, qué cubre la garantía y qué no.
Contratos personalizados para tu concesionario.
Cláusulas que delimitan la garantía legal.
Declaración de conformidad sobre el estado del vehículo.
Cuando te llega una reclamación de un comprador, me encargo yo. La gran mayoría de los conflictos se resuelven sin llegar a juicio, si se gestionan bien desde el principio.
Contestación de burofaxes con argumentación legal.
Defensa ante Consumo y organismos de mediación.
Negociación cuando tiene sentido, firmeza cuando no.
La mayoría de las reclamaciones se pueden resolver sin llegar a juicio. Pero solo si se gestionan bien desde el primer momento. Una respuesta rápida es clave.
Estudio en profundidad de la reclamación, el contrato de compraventa, las conversaciones previas con el comprador, el historial del vehículo y la oferta comercial. Cada detalle puede ser determinante.
Valoración sobre si la reclamación es procedente o improcedente, de acuerdo a la naturaleza y circunstancias de la avería. En incidencias graves o de alta cuantía, coordinación con taller, perito mecánico y, cuando es necesario, contraperitaje.
Si la reclamación tiene fundamento, se acepta la responsabilidad y se negocia a la baja. Si no lo tiene, se rechaza con argumentos legales y jurisprudenciales sólidos. La decisión depende del análisis previo.
Contestación a la reclamación y negociación directa con el comprador o con su abogado, defendiendo los intereses del concesionario hasta alcanzar la mejor solución posible en cada caso, evitando que el conflicto escale.
Redacción del acuerdo extrajudicial en caso de pacto entre las partes, incluyendo la renuncia expresa del comprador a ejercitar futuras acciones legales por los mismos hechos, y cierre definitivo del expediente.
¿Quieres saber si tus contratos actuales protegen tu concesionario?
Elige el plan que mejor se adapte al volumen de tu negocio. Sin permanencia, si en algún momento decides que no lo necesitas, cancelas.
Reclamación adicional: 80 €
Reclamación adicional: 75 €
Reclamación adicional: 70 €
No siempre hace falta una iguala. Si tu volumen es bajo o solo tienes un asunto puntual, estos son nuestros precios fijos, sin sorpresas.
Revisamos los contratos de compraventa que utilizas actualmente y te indicamos qué cláusulas te protegen, cuáles te exponen y qué deberías cambiar para tener un contrato sólido y blindado.
→ Análisis completo de tus contratos.
→ Identificación de cláusulas de riesgo.
→ Inclusión de cláusulas de protección.
Analizamos la reclamación extrajudicial que te haya llegado, ya sea un burofax o una notificación de consumo, y procedemos a dar contestación con fundamentación legal y jurisprudencial.
→ Estudio de la reclamación.
→ Redacción de contestación con base legal.
→ Seguimiento hasta su resolución.
Si una reclamación escala y el comprador presenta demanda ante los Tribunales, yo me encargo de la defensa letrada de tu concesionario en todas las instancias judiciales.
Los honorarios judiciales son cerrados y se presupuestan por separado en función de la cuantía y el tipo de proceso. Si tienes un plan activo, se aplica el descuento correspondiente — sin sorpresas, sin letra pequeña.
Una reclamación bien gestionada no suele llegar a juicio. Pero si llega, estamos preparados.
Seguir gestionando las reclamaciones como hasta ahora: sin un contrato sólido, pagando lo que no te corresponde para cerrar el tema o soportando conflictos que podrían resolverse mucho antes.
O tener a alguien experto que sabe exactamente qué hacer, desde la primera reclamación hasta la fase judicial si hace falta.
Porque en este tipo de situaciones, cada día que pasa sin una respuesta adecuada le da más fuerza al comprador y aumenta el riesgo de que el conflicto escale.